Cumbre de Ponce, que indulta un toro y corta un rabo en Nimes

15/09/2018 Nimes (Francia)

Balance: dos orejas y rabo y ovación

Ganadería: Victoriano del Río

Ponce vuelva a hacer historia. Esta mañana ha alcanzado una nueva cumbre de su temporada al indultar a un toro de Victoriano del Río al que cuajó por completo en una faena que queda para los anales de esta histórica plaza. Le fueron concedidas las dos orejas y el rabo simbólicas de este buen ejemplar.

Así refleja Mundotoro.com el triunfo del maestro:

Histórica fue la matinal de Nimes, en la que el público se proclamó ‘Devoto’ de Ponce, que indultó a un toro homónimo de Toros de Cortés cortando dos orejas y rabo simbólicos. Cumbre del de Chiva con un excepcional toro.

El idilio entre Enrique Ponce y Nîmes sigue más vigente que nunca. Otra vez el maestro de Chiva firmó una obra extraordinaria. Encontró en el coliseo de Nimes a un toro excepcional, ‘Devoto’, de la ganadería de Toros de Cortés al que cuajó de principio a fin. Demostró su bravura el animal en un emotivo tercio de varas en el que llevó al caballo de una punta a otra del ruedo en dos ocasiones. Esa bravura fue acompañada de una nobleza y clase fuera de lo común, lo que hizo que la faena de Ponce se quedara grabada a fuego en la memoria. Todo fue dulzura y toreo muy caro. Con el cuerpo abandonando, Ponce se emborrachó de buen toreo. Con la plaza en pie gritando “indulto”, el presidente no tuvo más remedio que sacar el pañuelo naranja dejando la vida a Devoto, quien se la ganó. Dos orejas y rabo simbólicos.

Ponce perdió el premio de su buena faena al cuarto de Domingo Hernández. Hizo gala de su técnica Ponce para sacar una faena a un animal que manseó. No obstante, el mal uso de la espada le privó de una oreja y lo dejó todo en ovación.

Cultoro lo cuenta de este modo:

Y se desató el delirio en el segundo cuando Ponce cuajaba de cabo a rabo a un gran toro de Toros de Cortés. Un animal de gran bravura en el caballo y una clase extraordinaria en la muleta. Faena de fantasía de un Ponce que se rompió ante un ejemplar de una clase importante. Se durmió en muletazos al ralentí, acariciando las embestidas del animal. A los sones de La Misión se creó una mística especial. Fundamental fue su inicio por bajo para someter al animal. De ahí en adelante dejó una obra de magisterio. Ayudó al toro cuando fue necesario, lo sometió cuando fue preciso, un trasteo con letras mayúsculas. Por unanimidad se pidió el indulto, una vez concedido dibujó un final de faena por bajo de un temple bárbaro. Faena de guante de seda de Enrique ante un toro bravo de verdad. Antes tras su brava pelea en varas, se fue ovacionado el picador tras dos puyazos de poder a poder. Incluso llegó a sonar la música. Dos orejas y rabo para Ponce tras una faena marca de la casa a Devoto de Toros de Cortés. 

Fotos Julio Maza