Fernando Botero

Fernando Botero
Pintor

FERNANDO BOTERO
Fernando Botero, uno de los grandes genios de la pintura actual, recibió a Enrique Ponce en su estudio de París, donde ambos compartieron una interesante conversación sobre pintura y toros que recogió en sus páginas el semanario Hola. El prestigioso periodista Tico Medina fue testigo de este encuentro, del que reproducimos el siguiente fragmento:

-Maestro Botero, ¿pintar es torear? –pregunta Tico Medina

-Es algo parecido. Cuando tú haces un arte hay la misma tensión, la misma intensidad que cuando toreas. Me imagino, no tengo la suerte de torear, pero me imagino que es así.

-Lo que pienso, maestro Botero, es que hay cuadros difíciles de lidiar, como hay toros difíciles también.

-Sí. Hay cuadros a los que uno tiene que renunciar a veces durante años, cuadros en los que uno no encuentra la solución, que incluso necesitas más tiempo o que no encuentras nunca.

-Es como si hubiera cuadros que tienes que devolver al corral.

-Eso es. Ocurre pocas veces, pero en ocasiones sucede como en el toro.

-¿Y cuándo se cortan las orejas en un cuadro, maestro Botero?, cuando se termina o cuando se vende.

-Cuando uno queda satisfecho, aunque siempre queda la impresión de que podían haberlo hecho mejor.

Enrique, valencianísimo, cerquísima:

-Siempre pasa eso con la obra bien hecha, que siempre crees que el toro, que se llevan sin orejas, pudiste, habiéndolo hecho bien, haberlo hecho mejor.

-Porque nunca se termina de aprender, torero.

-Es que hay faenas de las que te encuentras satisfecho, orgulloso y contento de haberlas realizado, pero, como cada cuadro, cada toro es distinto, diferente. En el toreo siempr eespera uno hacer lo que dice Botero, la faena inesperada, luminosa…

-Eso se llama el resplandor…, el genio.

-Claro, ocurre en el toreo, ocurre en la pintura y en la vida misma.