Vargas Llosa

Mario Vargas Llosa
Premio Nobel de Literatura

1.- Mario Vargas Llosa Junio de 2013
En Enrique Ponce se reúne una combinación de talento natural, esfuerzo y disciplina que le permite llegar a dominar ese arte difícil, esa destreza llena de misterio que es la Tauromaquia. Su trayectoria no ha sido una rutina, cada corrida ha sido para él una aventura y un acto de creación, en el sentido más artístico y más estético que tiene esta palabra. Su toreo comparte la inspiración, la intuición, la fantasía en unas dosis que se van combinando de manera magistral. Su vocación fue precoz y el talento también. Esa autoexigencia le llevó a hacer grandes sacrificios desde muy joven, inverosímiles para quien era un niño.

Es una persona transparente, una persona de una sola palabra y de una sola pieza a quien, cuando uno conoce, no solo admira por lo que hace sino quiere por lo que es. Enrique Ponce es una persona genial y deslumbrante, al mismo tiempo que sencilla y generosa, sin las pequeñeces que a veces acompañan al genio. Tiene el culto de la amistad y es una persona que carece de envidias, que goza con el triunfo de sus compañeros.

Cuando uno piensa en todos los éxitos que ha tenido Enrique Ponce por el mundo piensa que debe ser un hombre muy feliz, un hombre elegido por los dioses y la buena fortuna, y efectivamente es así: ha ganado los mejores laudos en su profesión, que es también su vocación, está casado con una mujer que además de bellísima es encantadora, tiene dos hijas preciosas que son las niñas de sus ojos, y parece verdaderamente la hechura y el dechado de la felicidad.

La vida de Ponce ha estado entregada en su plenitud al toro bravo, un animal al que ama y respeta de una forma desmedida. Su trayectoria es un compendio de talento natural, esfuerzo, disciplina y autoexigencia desde que era un niño. Quién se iba a imaginar que aquel niño iba a ser quien es actualmente: un maestro del toreo que lleva a sus espaldas una carrera de gloria y triunfos como ninguna.

 Mario Vargas Llosa

Junio de 2013