Faenas de sutileza y exquisitez en Guadalajara, donde corta una oreja

14/09/2018 Guadalajara

Balance: ovación tras petición y oreja

Ganadería: Loreto Charro

Enrique Ponce ha cuajado una actuación presidida por la sutileza y la exquisitez en Guadalajara, donde solo la decisión presidencial le dejó sin Puerta Grande. Una nueva tarde colosal del maestro, en la que volvió a explicar que el toreo es dulce caricia y refinada estética. Una oreja fue el premio para su labor, pero la mayor recompensa para el público fue disfrutar de su magisterio y su arte.

Así lo describe Mundotoro.com:

Enrique Ponce paseó una oreja del cuarto, un toro noble pero justo de casta, después de una faena llena de sutileza y despaciosidad. Tandas llenas de limpieza y enorme estética que revistió de esa elegancia propia del torero de Chiva. Destacó el toreo realizado por el pitón izquierdo delante de un astado manejable sin más. No falló con el acero y paseó el primer trofeo de la tarde.

Antes, había roto plaza un toro noble de Loreto Charro, que marcó mucho las querencias. Enrique Ponce dibujó una faena llena de armonía, muy técnica, buscando que el toro rompiera hacia delante. Hubo muletazos de enorme plasticidad por ambas manos, en los que logró defender mucho las virtudes que llevaba dentro su adversario. Ovación tras petición.

Y de este modo se cuenta en Aplausos:

Enrique Ponce se encontró con un primero manejable al que entendió perfectamente y frente al que realizó una lidia perfecta en una faena equilibrada, templada y muy a favor del toro. La estocada cayó algo baja y no se le concedió el trofeo pedido por el público. Manejable y de buena condición fue el cuarto con el que el de Chiva volvió a realizar una faena de ciencia, muy armónica, revistiendo todo cuanto hizo.

Fotos: Julio Maza