Ganaderías

Toros

Mi ganadería parte de la base de que en el año 1990 compro unas vacas de Salvador Domecq, unas 30, y ahí empieza la aventura de ser ganadero. Luego en el año 1992 compro el hierro de primera y más vacas de Salvador Domecq vía Las Ramblas. Luego lo amplío todo con vacas de Hermanos Sanpedro. Esa es la base de la ganadería: Salvador Domecq y Hermanos Sanpedro. Es el mismo encaste Domecq. Los sementales son de Salvador Domecq esencialmente.

Me gusta la ganadería porque es bonito criar el toro bravo y para mí, que me lo ha dado todo, es una forma de agradecer al toro lo que soy. Qué mejor forma que criarlo y tenerlo a mi lado.

Mis pretensiones no van más allá de tratar de mejorar y seleccionar la bravura de mi ganadería para lidiar novilladas, que es lo que estoy haciendo. De momento no busco nada más. No sé si en el futuro podría dejar alguna corrida de toros, pero ante todo lo llevo por afición.

Me gusta hacer los tentaderos, que vengan a tentar amigos y echar un rato bueno. Disfruto porque creo que la tengo en un momento bueno y veo que además es algo que he hecho yo a base de selección y muy poco a poco. Noto que ha habido una mejoría grande en esa selección realizada de unos años para acá.

 

Caballos

Los caballos es otra de mis aficiones. Me gusta el caballo español. Compré la yeguada a don Benito Zoido, que era vecino mío. Cuando él falleció compré la yeguada a los herederos y empecé a desarrollar esa afición.

En un principio encontré que la ganadería está muy bien y que era algo que ya estaba hecho, a diferencia de la de toros, que la fui haciendo yo poco a poco. Compré una yeguada hecha, con mucha calidad y ya consolidada, con prestigio.

La verdad es que está yendo muy bien. He metido sementales nuevos para refrescar la sangre y los productos que están saliendo son muy buenos. La yeguada tiene origen Salvatierra y en su momento Benito amplió con algo de Urquijo, pero esencialmente viene de Salvatierra.