Ponce vuelve a soñar en Istres, tres orejas en la corrida lírica

17/06/2018 Istres (Francia)

Balance: oreja y dos orejas

Ganadería: Juan Pedro Domecq

Enrique Ponce ha vuelto a escribir su nombre con letras de oro en esta edición de la feria francesa de Istres, donde ya le tienen como un ídolo. Ponce acrecentó tal condición el pasado viernes con una inmensa lección con los toros de Adolfo Martín, pero hoy ha vuelto a hacerlo: ha cortado nada menos que tres orejas en la corrida de Juan Pedro, en la que ha expuesto la parte más bella, más artística y hasta más poética de su toreo. El marco de una corrida lírica y de un llenazo de ‘no hay billetes’ así lo merecían. Ponce se vació y volvió a llegar al alma de esta afición.

Ya al primero de su lote lo recibió muy bien con el capote, toreando con gusto a la verónica. Brindó al respetable y estuvo perfecto con un toro flojo al que tuvo que ir haciendo y manteniendo. Fue una labor limpia, tersa, transparente y bella, en la que todo eso tapó la depurada técnica necesaria para torear de esa forma a un toro de estas características. La estética se adueño de la escena y puso en manos de Ponce la primera oreja de la tarde. 

El cuarto fue un toro de clase al que le pudo faltar transmisión, pero material suficiente para que el Maestro, llevado por la inspiración del canto de un precioso ‘Ave María’, se dedicara a ‘pintar’ una auténtica obra maestra. Puso todo lo que pudo faltarle al toro en una excelsa creación, toreando a placer con la derecha y también al natural. De nuevo fluido, limpio, seguro, bello… Una faena plena de pureza y autenticidad que tuvo su momento más elevado de comunicación con el público cuando flexión las rodillas e hizo la poncina. Istres se rindió de nuevo ante la evidencia de un torero sobrenatural. Mató de estocada y cortó dos orejas.

 

Fotos Julio Maza