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Por: Javier López Hernanz. ABC.
Referente a la corrida celebrada el día 17 de agosto de 2004 en la plaza de Málaga.
Faena grande de Enrique Ponce, pletórico en su reaparición
Reapareció Enrique Ponce con plenitud de facultades y en ningún momento se le notó la inactividad por su larga convalecencia. El torero de Chiva mostró toda su dimensión con el cuarto, un bravísimo toro de Santiago Domecq al que se le dio la vuelta al ruedo tras la petición de indulto por parte del público. Pinchó en dos ocasiones antes de dejar una estocada, por lo que paseó una oreja, aunque eso es lo de menos, porque la obra ya estaba hecha. Trasteo perfecto de principio a fin, basado sobre la mano diestra, por donde estuvo cumbre. El encastado exigía mucho, y Enrique Ponce logró estar a su altura en un conjunto hilvanado, de impecable técnica, ritmo y temple.
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