|
Por: José Antonio del Moral. www.andalucia.net/jadelmoral
Referente a la corrida celebrada el 4 de abril de 2004 en la plaza de Jaén.
Nueva cumbre de Ponce en Jaén
Y ESTA VEZ EN SU MÁS ALTO NIVEL DE VALIENTE Y LIDIADOR FRENTE AL PELIGROSÍSIMO SOBRERO DE "ZALDUENDO" QUE MATÓ EN CUARTO LUGAR AL QUE CORTÓ DOS OREJAS. OTRAS TANTAS LE PUDO CORTAR AL NOBLE PRIMERO DE NO FALLAR CON LA ESPADA. PONCE SALIÓ A HOMBROS...
MEMORABLE Y HEROICO TERCIO DE VARAS DE ANTONIO SAAVEDRA
Plaza de toros de Jaén. 4 de abril de 2004. Corrida extraordinaria con motivo de la festividad del Domingo de Ramos. Tarde primaveral con más de dos tercios de entrada. Ocho toros de "Zalduendo" incluidos los sobreros que reemplazaron al primero y al cuarto, devuelto uno por flojo y otro por descoordinado de movimientos. Desiguales de presencia y de juego, destacaron por su mucha nobleza el primero bis y el segundo. Y por su mucho peligro el cuarto. El tercero, soso y sin clase. Noble por el lado izquierdo el quinto y muy flojo aunque también noble el sexto que fue el de más cuajo del envío. Enrique Ponce (celeste y oro): Dos pinchazos arriba y estocada trasera caída, aviso y gran ovación. Estoconazo desprendido, dos orejas con vuelta clamorosa... El picador Antonio Saavedra fue muy ovacionado tras protagonizar un memorable tercio de varas en el cuarto toro de la tarde.
Enrique Ponce sigue imparable y coleccionando cumbres toreras. La de ayer en Jaén la llevó a cabo con el cuarto toro de una corrida de "Zalduendo" ya embalada por él mismo con una de sus cada vez más frecuentes faenas de hermosa y rotunda orfebrería frente a un toro nobilísimo que se prestó al paladeo artístico del valenciano aunque, por fallar a espadas, no pudo celebrarlo...
...Ponce vio como le devolvían a los corrales a su segundo enemigo y resignarse con lidiar y matar el segundo sobrero que había en los corrales. Un chorreao en verdugo que había sufrido un accidente en su desembarco al pelearse con uno de sus hermanos y que salió haciendo cosas muy feas, dignas del marrajo que a la postre evidenció ser. Sin fijeza alguna, pendiente de todos, mirón permanente, tardón y acobardado, descuadrándose tras cara pase, midió de principio a fin de su lidia, por cierto protagonizada con honores heroicos por el gran picador Antonio Saavedra quien, al recetar el primer puyazo, sufrió la caída llamada del latiguillo, dándose de bruces sobre la testud del astado y cayendo inmediatamente a la arena aunque, por la agilidad del piquero, de pie y sin abandonar las riendas del equino. Huyó éste de estampida y Saavedra siguió sosteniendo con increíble firmeza las bridas hasta que lo paró. Y a continuación, volver a picar al toro por segunda vez sin afán vengativo como desgraciadamente suele ocurrir en estos casos sino midiendo el castigo como le ordenó su matador. La ovación que el público dedicó a Saavedra debió escucharse hasta en Utrera, su pueblo natal.
Y de esta ovación a la tensa emoción que no cesó desde que Ponce se encaró con el toro muleta en mano, dispuesto a triunfar a costa de lo que fuera. Fue éste toro de los que las figuras suelen matar deprisa sin más contemplaciones que ahormarlo con pases de castigo de pitón a pitón. Ponce no tiró por esta calle de en medio. Tiró por sabio y por más valiente que nunca porque ésta vez sí se le notó el excepcional valor que soporta sus otras virtudes. El público no se entregó con el torero desde el primer momento del trasteo aunque, poco a poco, lo hizo con desbordada pasión al comprobar como Enrique se jugó la vida en todos y cada uno de los muletazos que logró arrancar al fiero animal hasta conseguir ligar tandas increíblemente templadas con una factura que, en principio, parecía imposible. Cuando se echó la muleta a la mano izquierda, todos contenimos la respiración a la espera de una segura voltereta pero Ponce la evitó templando y mandando en cada uno de los naturales que sacó. Esta faena de Ponce cabe asimilarla a las otras tres famosas y memorables que ha llevado a cabo en su ya larga carrera como la del "Lironcito" de "Valdefresno" en Madrid, la del sobrero de Charro de Llén" en San Sebastián y la del impresionante torazo de Samuel Flores del año pasado en Bilbao...
|