Pozoblanco aclama a Ponce a gritos de “Torero, torero”

22/09/2018 Pozoblanco (Córdoba)

Balance: dos orejas y oreja

Ganadería: Albarreal

Enrique Ponce ha sido aclamado esta tarde en Pozoblanco. La plaza entera lo despidió a gritos de “Torero, torero” después de la infinita lección magistral que dio en esta localidad cordobesa de infausto recuerdo. Ponce sentó cátedra y desplegó toda su torería, ejecutando el toreo directamente del alma, como solo unos pocos son capaces de interpretarlo. Así cortó tres orejas y salió a hombros por la Puerta Grande.

De este modo lo cuenta Cultoro.com:

Suavidad en el capote de Ponce ante el dulce que abrió plaza. Metió bien la cara el de Albarreal en un recibo muy vistoso del maestro. Cumplió en varas y mostró buena condición en la lidia. Chochón y obediente con una embestida humilladora. Brindó Enrique Ponce al respetable en los medios. El maestro valenciano cuajó una gran faena llena temple y variedad ante un animal que exprimió al máximo su buena condición. Ponce toreó a placer  por ambos pitones poniendo todo el alma que le faltó a su noble primero que iba y venía cosido en la exquisita muleta del valenciano. Hubo tiempos para la ‘Poncina’, la ‘Bianquina’ e incluso el descargo de tirarse de rodillas y enjaretar un par de series con la diestra de largo recorrido y rematado muy ligados con los de pecho. Firmó un espadazo hasta la bola y dos orejas al esportón.

Ante el segundo de su lote Enrique Ponce cimentó una verdadera sinfonía de buen torero. El maestro más enfibrado que con su anterior tapó todos los defectos de su antagonista y sacó a relucir las virtudes del cuarto. Un toro de embestida exigente, con chispa y constante movilidad pero de acometida irregular. Esa informalidad se destapó en genio y cuando se sintió podido cantó a rajarse. Era previsible su huida después del gazpacho que le formó el Catedrático del Toreo. Fue un toreo de suavidad y ligazón aderezado con una enorme compostura estética. Valor, torería e inteligencia al servicio de la tauromaquia que deleitó a la parroquia. Otro faenón que finalizó de casi entera y con una oreja en el esportón pero con tremenda bronca a un palco inepto e insensato por no conceder las dos peluas. Vítores de ‘torero’ ‘torero’ en una aclamadísima vuelta de honor.

Fotos: Julio Maza