Abaniqueo

Me lo enseñó a hacer mi abuelo desde niño. Lo hacía mucho a los becerros y formaba parte de mi repertorio. Lo bonito es hacerlo como postre final. Suelo hacerlo momentos antes de entrar a matar como un desplante en el que todo se acaba.

Quien me enseñó a perfeccionarlo fue José Fuentes, que lo hacía muy bien. Porque el abaniqueo hay que hacerlos con el envés de la muleta, con la parte de atrás y no con la punta. Si el toro se te arranca con un poquito es mejor porque tú lo vas tocando con la parte del cáncamo a uno y otro pitón de forma continuada.

Hay que coger la muleta por la punta y dejarla caer para que forme una especie de cartuchito. Si la coges más del medio no queda tan estético. Me han apretado toros haciéndoles el abaniqueo y lo s he controlado con esos toques de pitón a pitón.

 

 

 

TRINCHERILLA <
> TRES EN UNO