Doblones final

Es una forma de darle un postre a una faena. Esos es algo que merca mi tauromaquia: mis faenas siempre han tenido un sentido y un orden. Tienen principio, mitad y final. No me gusta dejar la obra inacabada. Siempre me marqué que mis faenas tenían que tener un fin.

Estos doblones han marcado mucho mi tauromaquia. Son muy bonitos y creo que a mi esas alturas de la faena tiene mucho mérito llevar tan largo al toro. Para ello tienes que llevar al toro muy cosido en la muleta y muy tapado. Hay que tener un gran sentido del temple.

Me siento a gusto dándolos y últimamente estoy practicando una variación que consiste en cambiar la pierna sobre la que se carga la suerte en el momento del embroque del toro.

 

ROBLESINA <
> ESTOCADA