Pase de pecho

Desde  pequeño me ha gustado dar el pase de pecho al hombro contrario. Cuando te lo permiten los toros, me gusta darlo así. Aunque mi concepción del torero siempre ha sido ésta, he evolucionado.

Siempre me gusta enganchar, llevar, marcar la circunferencia y sacarlo por el hombro contrario. En mis comienzos, de tanto que yo le ponía me caía un poco al final. Como me lo enroscaba tanto, la inercia del cuerpo me hacía ir hacia delante. Es mucho más bonito cuando te lo enroscas y te quedas y la muleta pasa por el lomo del toro.

Cuando te lo enroscas mucho al hombro contrario, la muleta no puede pasar entera por el lomo porque al toro lo tienes en la cadera.

Me gusta sobre todo que en el pase de pecho el toro vaya toreado también. No es pegarle el chicotazo para afuera y que el toro vaya para allá. No. Tienes que sentir que lo llevas toreado en la muleta hasta el final.

 

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